Congreso: Fernández defendió el acuerdo con el FMI y se cruzó duro con la oposición

El Presidente defendió a grandes rasgos el acuerdo con el FMI, pero no dio detalles. El PRO se retiró del recinto en medio de gritos. Condena a la guerra en Ucrania, reformas y críticas para la Justicia y gestión de la pandemia, entre los ejes del discurso.

Sin brindar detalles del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el presidente Alberto Fernández inauguró este martes las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso que enojó al ala más dura de la oposición e intentó alinear a la tropa propia.

Flanqueado por la vicepresidenta Cristina Kirchner, con quien mantuvo un trato discreto, Fernández habló ante la Asamblea Legislativa durante una hora y 40 minutos. El mensaje arrancó en tono conciliador, pero una mención a las responsabilidades de la deuda hizo estallar al PRO, que se retiró del recinto.

“Los argentinos tienen el derecho de saber cómo ocurrieron los hechos y quienes fueron los responsables de tanto desatino”, lanzó el mandatario después de recordar la querella criminal iniciada por la Procuración del Tesoro para “establecer la verdad y las responsabilidades sobre este endeudamiento”.

La frase fue suficiente para que el PRO abandonara el recinto, bajo el mando del diputado Cristian Ritondo. La UCR, la Coalición Cívica y otros socios minoritarios de Juntos por el Cambio permanecieron en sus bancas, pero el clima siguió caldeado. “¡Alberto, no tenés los votos (para aprobar el acuerdo)! ¡Alberto mentiroso!”, gritó el jefe del interbloque de senadores, Alfredo Cornejo.

Fernández delegó en el Congreso la suerte del acuerdo con el Fondo. “A partir de esta semana esperamos que esté en manos de los legisladores nacionales considerar la aprobación del acuerdo que se alcance con el staff del FMI para dar previsibilidad a los argentinos”, señaló, con Martín Guzmán ubicado en tercera fila entre los ministros.

El presidente intentó llevar tranquilidad a los legisladores oficialistas con definiciones contundentes sobre el entendimiento: garantizó que no habrá una reforma previsional ni laboral, y que tampoco se aplicarán más “tarifazos”.

“Nunca defendimos los ajustes. Trabajo para una Argentina grande, con crecimiento y empleo, sin exclusiones y con ampliación de derechos”, sentenció, y agregó: “Este entendimiento prevé sostener la recuperación económica ya iniciada. Llevaremos adelante nuestras políticas de crecimiento, desarrollo y justicia social”.

En el Frente de Todos recibieron esas palabras con satisfacción. “Alberto captó el punto exacto de sensibilidad del bloque, con dos o tres definiciones muy fuertes. Le habló a todos”, destacó un encumbrado diputado del bloque al finalizar la Asamblea. Máximo Kirchner estuvo ausente.

Los ejes del discurso

Fernández no omitió referirse a la invasión rusa en Ucrania. Por el contrario, habló del tema al inicio de su discurso, y en duros términos. “La paz del mundo se altera por la invasión militar de la Federación de Rusia sobre Ucrania. Europa se conmueve mientras el fantasma de una guerra vuelve a levantarse. Otra vez la violencia bélica arrasa vidas humanas”, lamentó.

La cuestión había provocado un chispazo en el inicio, cuando Mario Negri le pidió la palabra a Cristina para proponer un minuto de silencio por la paz. La vicepresidenta ignoró al jefe del bloque radical, pero apenas Fernández se sentó para iniciar su discurso, Cristina le ordenó en voz baja: “Dale, pedí ahora el minuto de silencio”. El presidente cumplió.

Fernández dedicó la primera media hora a resaltar la gestión de la pandemia y el plan de vacunación. “La Argentina ha recibido 112 millones de dosis de siete laboratorios diferentes, con eficacia y seguridad probada, logrando una cobertura de la población del 89% con la primera dosis, 79% con esquema completo y más de 13 millones de dosis de refuerzo”, precisó.

También ponderó los signos de recuperación económica, con una catarata de datos. Afirmó que a fines de 2021 se registró “una profunda recuperación del 10,3% del PBI, muy superior a la esperada”, y agregó que “esa recuperación nos permitió revertir la caída generada por la pandemia en 2020″.

El mandatario no perdió la oportunidad de enrostrarle a la oposición su rechazo al Presupuesto. “En estos casi 40 años de democracia, es la primera vez que se rechaza un Presupuesto en este recinto”, alertó, y se ganó el primer aplauso cerrado de los legisladores oficialistas.

Por otra parte, no faltaron las críticas al funcionamiento de la Justicia. “Lo que está sucediendo con el Poder Judicial en Argentina es grave”, advirtió, y lamentó que en 2020 haya naufragado en la Cámara de Diputados el proyecto para descentralizar los tribunales de Comodoro Py.

“Esa reforma que impulsé fue resistida por la oposición para beneficiar a algunos funcionarios del gobierno anterior que deben rendir cuentas. Saben que tienen aliados en fiscales y jueces de la Justicia Federal”, disparó el presidente. El PRO ya no estaba presente en el recinto.

También dejó la puerta abierta a posibles modificaciones en la Corte Suprema. “La conformación y funcionamiento de la Corte también debe ser objeto de análisis y decisión en este ejercicio legislativo”, se limitó a decir. A su derecha, los cuatro ministros del máximo tribunal seguían el discurso con atención.

En materia económica, hizo una fuerte autocrítica en torno a la inflación, al admitir que “es el gran problema que tienen los argentinos”. No formuló propuestas concretas para atacar el problema, al que definió como multicausal, pero sí apuntó contra los actores que remarcan precios preventivamente.

“Con los gravísimos problemas que arrastraba la economía argentina, que se vieron agravados en la pandemia, y con esa costumbre seriamente arraigada en muchos sectores de remarcar precios por las dudas, no logramos reducir, en plena pandemia, la muy alta inflación que heredamos”, reconoció.

Se anunciaron en total diez proyectos en distintas áreas, entre ellos la promoción del empleo joven; una ley de nanobiotecnología; otra ley para regular el uso del hidrógeno; la creación de un sistema de control de calidad para la producción; y una ley de prevención de la violencia institucional, un tema que Diputados ya debatió sin éxito.

También volvió a anunciar un proyecto para reformar los servicios de inteligencia; otro sobre el “Plan Argentino de Ciencia y Tecnología 2030″; un régimen de licencias parentales igualitarias; una ley de protección de las personas con discapacidad; y una modificación de la Ley de Bosques.

Además, Fernández reconoció que “hay problemas con el valor de los alquileres”, pero delegó el tema en los legisladores. “Pensando en todos los argentinos que hoy son inquilinos, le pido al Congreso que asuma la tarea de avanzar en los cambios que sean necesarios para mejorar la ley actual y generar un mejor acceso a la vivienda”, dijo.

 

Fuente: Lavoz.com

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